Tortugas en el paraíso

Tortugas en el paraíso
Las tortugas marinas son un verdadero milagro, un desafío a las probabilidades. Es una gran suerte verlas pasar tan cerca como para apreciar la tranquilidad con que habitan los mares de Mahahual, un verdadero paraíso escondido en el caribe mexicano.

En México, a 300 kilómetros al sur de Playa del Carmen, en pleno territorio Maya, se encuentra Mahahual. Es una caleta de pescadores que hasta antes de la pandemia del coronavirus se estaba desarrollando económicamente con el impulso adicional de los cruceros cuyos miles de turistas llegaban a explorar el paisaje y las exquisiteces del lugar.  Algunos lugareños cuentan que Mahahual parece el paraíso. Otros corrigen que ese es el paraíso. Varios comentan que ellos llegaron viajando y se fueron quedando.  Es hermoso Mahahual, dicen que tanto como Playa del Carmen antes de convertirse en centro de turismo masivo con motores y discotecas.

La fauna marina está a pasos de la orilla pues el coral está muy cerca. Así es como también se encuentran tortugas marinas que nadan como naves a las cuales a veces es posible seguir cuando lo hacen a baja velocidad.  Unos segundos cerca de ellas es una experiencia de privilegio. Es una gran suerte estar ahí y verlas pasar tan cerca como para apreciar la tranquilidad con que giran y las formas de sus cuerpos, tan singulares y grandes.  Dependiendo de la especie y edad, una tortuga marina puede llegar a alcanzar hasta 900 kilos y casi dos metros de longitud.

Las tortugas marinas son un verdadero milagro, un desafío a las probabilidades. Efectivamente una de cada mil tortugas que salen del huevo materno logra sobrevivir hasta la edad adulta.  Su primera travesía, desde el cascarón hasta la orilla, ya es una gigantesca aventura contra el tiempo porque en esa breve distancia que recorren por la arena hasta el agua muchos animales las consideran un manjar.  Aves, cangrejos, zorros, perros y otros depredadores atacan a las tortugas recién nacidas. La mayoría muere sin haber alcanzado a vivir.


Las pocas tortugas que logran sobrevivir y llegan al mar, aún no están a salvo: se exponen a las consecuencias de la actividad humana, como las toneladas de plásticos y basura que ensucian los  océanos destruyendo la vida. La salud de nuestros mares depende de su biodiversidad y, especialmente, de especies tan importantes como la tortuga marina, que desempeña un papel imprescindible en mantener diversos ecosistemas con lechos, praderas marinas y arrecifes de coral, a veces tan cercanos como el de Mahahual. 

Tú puedes ayudar desde hoy a cuidar a las tortugas marinas. ¿Cómo? Puedes participar en programas de ayuda a las tortugas que llegan a desovar y a sus crías. Puedes reducir la contaminación en el mar con combustibles y otros materiales dañinos.  Puedes recoger los envoltorios plásticos que veas en la playa o el mar. Puedes compartir esta nota con otras personas que quieran cuidar el planeta y construir bienestar sin agredir a las generaciones futuras.  Los hijos de los hijos de tus hijos merecen la oportunidad de ver nadar una tortuga marina.  Depende de ti.


Arturo Infante

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