Abrázame, que nunca se sabe

Abrázame, que nunca se sabe

Nuestros agradecimientos al autor y al medio de publicación original. Estamos muy agradecidos por la belleza de la reflexión, la intención de compartir y la decisión de publicar.


Abrázame, que nunca se sabe.

Casi todas las infancias de mi generación (tengo veintisiete años) contienen una vivencia en común: los atracones forzosos en casa de los abuelos. “Cómetelo, que nunca se sabe cuándo  puede venir otra guerra”, solía decir la mía, aunque fuese un garbanzo lo que me dejase en el plato.

Su gran trauma colectivo fue el hambre. Y por eso, desde entonces atesoraron, previsores, cada ocasión de alimentarse como si pudiese ser la última y vieron en cada mesa llena un privilegio. Mientras tanto, nosotros, capaces de vaciar sin remordimiento media nevera en la basura, crecimos en una burbuja de presunta seguridad en la que, estábamos convencidos, nunca pasaría nada.

Ahora recibimos nuestra primera herida. Si esta pandemia es nuestra guerra, nuestra hambre es de contacto, y creo que nuestros traumas serán el aislamiento y la distancia. Por eso, me pregunto si en un futuro no nos convertiremos en precavidos atesoradores de cariño y dedicaremos a nuestros nietos frases como la que titula esta carta. 

Ricardo Ramos Rodríguez
Calatayud, Zaragoza, España
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(Cita textual de Cartas al Director)

NDLR.
Recibimos una foto de esta “carta de la semana” por WhatsApp. La envió a nosotros una lectora amiga a quien le llegó de otra amiga que lo recibió de una persona que la recibió en un chat de grupo. El buen corazón se evidencia a cada minuto en las comunicaciones por redes sociales. Millones de personas anónimas, escriben o comparten  pensamientos, frases, bromas, fotos, videos, chistes o reflexiones que estiman pueden ayudar a sonreír o inspirarse a otros. Estas iniciativas son esperanzadoras porque muestran el camino de una utilización más inteligente y adecuada de las redes sociales. En cartas como esta hay un ferviente deseo de hacer el bien a la mayor cantidad de personas posibles, sin distinción.

Nuestros agradecimientos al autor y al medio de publicación original. Estamos muy agradecidos por la belleza de la reflexión, la intención de compartir y la decisión de publicar.

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