¿Cuál es tu TOC?

Cuál es tu TOC

Estábamos en un cumpleaños. Una invitada contó que se sentía mucho mejor pues su terapia había avanzado notablemente. Entonces ya podía nombrar los animalitos que le provocaban tanta inquietud, e incluso pensar en ellos. La sorpresa vino con las confesiones siguientes…


El tema la descompensaba de un modo incomprensible. Tanto que, si había patio, prefería no salir de una casa. Agradecimos su confianza para contarnos eso, y nos quedamos mirando … Otra amiga preguntó a la bandada ¿Y tú?  ¿Tienes algún TOC? Yo parece que … no sé… tal vez…

Conozco gente que se lava las manos veintitantas veces al día. Yo reviso que mis documentos están donde deben. Se nota más cuando voy conduciendo pues, al pasar el cambio con la mano derecha, aprovecho de hacerme una tocadita en el bolsillo de atrás. Ufff… hasta ahora he tenido mucha suerte porque nunca se me han perdido ¡por suerte!  Otros contaron lo suyo y seré discreto.

Al día siguiente del cumpleaños, mi esposa le contó de la conversación a nuestros hijos:  casi todos tenían un TOC les dijo. “Menos yo, la más fome”. Los tres hijos estallaron en risas mirándose incrédulos y cómplices. Madre y padre nos sorprendimos. Nuestra sorpresa les sorprendió a ellos. ¿Cóooomo? De verdad no te dai cuenta mamá?  ¡Pero si te lo pasas ordenando closets, cajones, cajitas!  Y siempre te falta tiempo para seguir ordenando.  ¡Glup!   Y los fines de semana y en vacaciones declaras “voy a tener tiempo para ordenar los closets” ¡Jajajaja…!  Risotada familiar.    

“Yo ninguno” había dicho otra amiga en el festejo. Pero su esposo dijo ¿Quéeeee…? Y rió burlesco cariñoso diciendo no con la cabeza. Ahí contó que ella en cada habitación deja un par de zapatos suyos “por si pasa algo”. ¿Quéee…? Pero ¿qué podría pasar? Preguntamos. “No sé, ¡aún no ha ocurrido nada!” Días después el esposo nos envió fotos por whatsapp evidenciando las chalas, zapatillas y otros calzados en dormitorio, patio chico, junto a la lavadora, en un pasillo… ¡oh!

Los TOC son pensamientos irracionales o temores excesivos (obsesiones) que llevan a comportamientos repetitivos (compulsiones). Los TOC son extraños y hablar de ellos puede ser entretenido. Incluso se hicieron un par de películas y una obra de teatro. Son llamativos, novedosos, extraños para los demás, pero inofensivos y ayudan a reírse de uno mismo. 

¿Y tú?  ¿cuál es tu TOC?

Arturo Infante

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