Holocausto, señal de alerta

Holocausto señal de alerta

El Holocausto está plenamente vigente como señal de alerta mundial. Es una señal de advertencia para el mundo entero: el desagarro institucional y la intolerancia pueden llevarnos al delirio, el saqueo, la esclavitud y el homicidio a gran escala.


La ONU proclamó el 27 de enero Día Internacional de la Memoria de las Víctimas del Holocausto. Ese día de 1945, el Ejército Rojo de la Unión Soviética liberó el campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz.

Cada año la ONU ratifica su compromiso de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda otra forma de intolerancia que pueda conducir a actos violentos contra determinados grupos humanos.  Auschwitz tuvo cuatro cámaras de gas, cuatro hornos crematorios, alambradas, torretas de vigilancia, casamatas y horcas. Las personas víctimas llegaron en trenes para transporte de animales. En el campo de concentración se hacía una “selección”. Se “salvaban” por un tiempo las personas con mejores condiciones físicas para trabajar como esclavos. Los nazis reinstalaron la esclavitud en la Europa del siglo XX.

Judíos, gitanos, izquierdistas, Testigos de Jehová, polacos étnicos, gente de origen eslavo, discapacitados físicos, discapacitados mentales, homosexuales, disidentes políticos, religiosos, prisioneros de guerra, familias con una casa deseable. En Europa, los nazis y sus colaboradores asesinaron a millones en guetos y en campos de concentración y exterminio. Todos eran seleccionados para la cámara de gas o para la esclavitud. Ancianos, adultos, jóvenes, niños.

De cada tres judíos sólo uno logró sobrevivir al horror de gas, desnutrición, hambre, trabajo forzado, pestes, fusilamientos, ahorcamientos,  apaleos, abusos… Recientemente Israel anunció que proporcionará vacunas contra el coronavirus a los sobrevivientes del Holocausto, cualquiera sea el lugar del mundo donde se encuentre el sobreviviente. La ministra israelí Omer Yankelevich subrayó “…el orden moral que todo judío lleva en su corazón: asegurarse de que nunca caminen solos”.

El Holocausto no es una historia de judíos ni un episodio que es mejor  olvidar. El Holocausto está plenamente vigente como señal de alerta mundial. Es una señal de advertencia para el mundo entero: el desagarro institucional y la intolerancia pueden llevarnos al delirio, el saqueo, la esclavitud y el homicidio a gran escala.

Arturo Infante

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