Alcatraz. El escape

Alcatraz. El escape

Funcionó sólo 29 años. Pero se hizo mundialmente conocido. ¿Por qué?


El presidio comenzó a funcionar en 1934 y cerró en marzo de 1963. Con 336 celdas albergó a 1.545 prisioneros. Ladrones, asesinos, estafadores, contrabandistas. Los más peligrosos e indeseables. Incluido Al Capone.

Esta cárcel se construyó en una isla frente a la costa de San Francisco. Contacto restringido entre prisioneros. Imperaba el silencio. Casi no podían hablar entre ellos. Los guardias eran salvajes. Aplicaban castigos físicos y largas temporadas en calabozos angostos y oscuros. Sin luz, desnudo y solo, el preso podía estar abandonado durante semanas. El aislamiento era una política permanente. Ni siquiera tenían contacto durante las comidas. Hubo muchos intentos de fuga. Fueron 36 prisioneros en 14 intentos los que trataron de escaparse. 23 fueron descubiertos, 6 murieron por disparos de los guardias, 2 se ahogaron y 5 permanecen desaparecidos.

La mañana del 11 de junio de 1962 fue la más convulsionada de toda la historia de Alcatraz. Cuando los guardias procedieron a despertar a los presidiarios descubrieron que tres no lo hacían. Al ingresar a la celda y agitarlos de mala manera para lograr que salieran de la cama, la cabeza de uno de ellos rodó como una pelota. Habían dejado en sus camas unos muñecos que tenían pelo natural robado de la peluquería del presidio para que creyeran que estaban durmiendo. Les sacaron a sus perseguidores muchas horas de ventaja. Cuando se dieron cuenta que faltaban tres hacía mucho que estos habían abandonado Alcatraz.

El plan de Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin requirió ingenio, habilidad y mucha paciencia. Uno de ellos descubrió que una de las rejillas era fácil de sacar. Luego debían seguir por el tragaluz, excavar un túnel con una cuchara y un alicate durante meses, esconder la tierra extraída  y pensar cómo cruzar el agua. La noche anterior, luego de que apagaran las luces, los tres salieron de sus camas, acomodaron los muñecos en su lugar, quitaron la pequeña rejilla y empezaron a fugarse. Con 50 impermeables construyeron una balsa. No se supo más de ellos.

Dicen que a la madre de los Anglin le llegaban misteriosas postales y flores para su cumpleaños. En 2013 llegó una carta: “Mi nombre es John Anglin. Escapé de Alcatraz en junio de 1962 con mi hermano Clarence y Frank Morris. Tengo 83 años …”. Los peritos caligráficos del FBI concluyeron que la carta era legítima.

Fte.   Infobae
María Eugenia Tapia

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