Conejo cabeza de león

Conejo cabeza de león

Esta raza de conejos llama la atención por su belleza. Son muy cariñosos y cercanos. Les gusta que les hagan cariño y suelen instalarse cerca de los humanos que les rodean a esperar caricias.


Su característica más notable es su melena. El pelaje lo ha hecho famoso y constituye la insignia de la raza lionhead. Lo más destacable es la mata de pelo que recubre su cabeza cuando estos conejos aún son jóvenes. Cuando ya son completamente adultos esta melena desaparece, por lo que es un rasgo muy característico pero efímero. Esta melena puede ser de dos tipos, los cuales vienen determinados por los genes del conejo. Por un lado, conejos cabeza de león de melena simple: menos tupida y corta, desaparece precozmente; estos conejos son típicos de cruces de un cabeza de león con otras razas. Por otro lado, los conejos lionhead de melena doble: realmente tupida y abultada. Estos suelen preservar cierta melena incluso de adultos.

Los colores del conejo cabeza de león más comunes son los siguientes: negro, sable, sable siamés, chocolate, blanco, azul, chinchilla, naranja, castaño, tan, mariposa, bicolor combinado con blanco y tricolor combinado con blanco.

Los conejos cabeza de león, al tener un pelaje denso y largo, necesitan un cepillado casi diario, siendo lo ideal hacerlo 4-5 veces por semana.  Si no se eliminan los pelos muertos de la zona de los ojos se corre un alto riesgo de conjuntivitis y otras afecciones. También es importante el cepillado para evitar la formación de bolas de pelo en su aparato digestivo, que pueden resultar muy peligrosas, pudiendo desencadenar en una fatal obstrucción intestinal.

Sus dientes nunca dejan de crecer. Crecen y crecen sin parar. Esto le puede provocar problemas bucodentales de distintos tipos. Por ello, se le debe proporcionar juguetes y palos o cartón sin tinta para que al roerlos desgaste sus dientes de forma adecuada y suficiente.

Para corroborar que el estado de salud de nuestro conejito cabeza de león sea el más óptimo posible, hemos de acudir a realizar chequeos veterinarios regulares. Además, se recomienda estar al tanto de las vacunas que existen para mantener a nuestro conejo lo más protegido posible.

Pablo Aguado

Síguenos en Twitter