¡Viva la Libertad! Seamos felices

Viva la Libertad

Un monje budista (Matthieu Ricard), un filósofo (Alexandre Jollien) y un psiquiatra (Christophe André) escribieron el libro “¡Viva la Libertad!” (Ed. Arpa) que explica cómo superar miedos, traumas, prejuicios y adicciones que nos acechan.


El libro muestra cómo sortear los obstáculos que impiden ser felices. Y está siendo superventas en Francia. Ahora saldrá en español.

Todo comenzó con un artículo en un periódico británico.  Este trabajo afirmó que meditar produce activación en ciertas áreas del cerebro sobre la compasión (¡no la felicidad!). Y que esta activación es más alta de lo que nunca se había detectado antes en neurociencia.

La felicidad no sería simplemente una sucesión interminable de sensaciones placenteras, lo que parece más bien una receta para el agotamiento. La felicidad es más bien una forma óptima de ser que resulta del cultivo de muchas cualidades fundamentales como altruismo, compasión, libertad interior. Además de estas, destacan también la resiliencia, el equilibrio emocional, el equilibrio interior, la paz interior y otros. A diferencia del placer, todas estas cualidades son habilidades que pueden cultivarse mediante la práctica y el entrenamiento de nuestra mente.

El secreto de la felicidad está en el altruismo y la compasión. La búsqueda de la felicidad egoísta no funciona, es una situación en la que todos pierden. Uno hace miserable su propia vida mientras hace miserable la vida de todos los demás. Por el contrario, el altruismo es una situación en la que todos ganan. El objetivo es llevar felicidad a los demás y remediar su sufrimiento. Y como beneficio adicional, uno siente una gran felicidad al ser amable y benevolente.

La idea es no ser “Esclavo”. Pero cuando estamos completamente dominados por el odio, el deseo compulsivo, los celos persistentes y el orgullo arrogante, somos esclavos de nuestras propias fabricaciones mentales. En ese caso, nuestra mente está lejos de ser libre y sigue ciegamente sus atracciones y repulsiones, atribuyéndoles una especie de existencia sólida. Cuando esto ocurre, creemos que algo es inherentemente deseable o alguien inherentemente detestable, lo que nunca es así.

Disfruta el sabor permanente de la libertad de hacer algo por los demás. La química y la neurociencia están ayudando para que seas más feliz. Y un monje budista, un filósofo y un psiquiatra están felices de haber escrito “¡Viva la Libertad!” para ayudar a la felicidad de otros.

Fte.  BBCJaime Yacob

Síguenos en Twitter