¿Por qué tu cerebro se equivoca?

tu cerebro se equivoca

¿Por qué la gente no se cuida más si la pandemia es fatal? Todos los días tu cerebro vive una gran batalla: la intuición contra la lógica. Tomamos decisiones, a veces con sesgos inconscientes, en perjuicio de nosotros mismos.


Daniel Kahneman, ganador del premio Nobel de Economía y autor del best seller “Pensar rápido, pensar despacio”, sostiene que tenemos dos sistemas de pensamiento. Uno rápido, que siempre está listo para entregar respuestas intuitivas e instantáneas, y uno más lento, que se encarga de tomar las decisiones racionales. En esa dicotomía, suele ganar el sistema ilógico, que domina gran parte de lo que decimos, hacemos, pensamos y creemos.

El sesgo de la Disponibilidad. Tu cerebro comprende y decide en base al primer dato que tiene a mano, a lo disponible, aunque sea una anécdota. Por ejemplo, si tenemos tres familiares que sufrieron un accidente automovilístico recientemente, tu cerebro creerá que los accidentes están aumentando en nuestra sociedad. La información que tienes a mano, aunque no sea representativa, tiende a usarla como base para una generalización.

El sesgo de disponibilidad lo estamos viviendo a diario. ¿Por qué la gente no se cuida más si sabe que la pandemia tiene consecuencias fatales? Si alrededor nuestro no vemos contagios de Covid19, intuimos y sentimos que tenemos una prueba contundente de que el peligro pasó. En base a esta evidencia disponible, generalizamos a toda la población y, luego, bajamos las medidas de prevención y cuidado de nosotros mismos. También disminuye el cuidado hacia los que más queremos. Mucha gente se equivocó en la misma dirección. Dejó a un lado mascarillas y protocolos, fue a lugares concurridos, tomó vacaciones, se juntó con otros. Y provocó el alza de contagios a niveles sorprendentes para todos.  Así  de grandes pueden llegar a ser los efectos de los sesgos que cada día afectan nuestra mente. Es un sesgo que puede matar.

Las respuestas intuitivas e instantáneas que se vienen inmediatamente a la cabeza, pueden ser peligrosas. Pueden estar impregnadas de sesgos inconscientes y llevarnos a decisiones incorrectas. Mejor es hacer una pausa, esperar que baje la emoción, tomar distancia sicológica y dar espacio para la reflexión. ¿Pensar rápido o pensar despacio? Si es importante hazlo despacio.

Fte.   BBC
Martín Opazo

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